Hace años he venido pensando en este escrito, mi curiosidad inicio al salir a la ciudad, en principio pensé que era cultura de la primer ciudad que tuve la oportunidad de visitar, con el pasar del tiempo tuve la oportunidad de visitar otras ciudades y las tendencias eran iguales, las viviendas las personas le colocan barrotes en las puertas y ventanas similares a los de las cárceles, con variaciones mínimas como el grosor o el material del que están hechas, esas barreas físicas los aíslan de los demás por que ellos se consideran peligrosos para la sociedad, el problema es que muchos piensa de la misma forma, ahora he visto como en mi pueblo que hace unos años algunas casas no tenían ni puerta y hoy tienen cercos de metal que no permite estar en contactó con el resto del pueblo.
Creo que cada uno se siente culpable de todos los daños causados a otros, es tanta la culpa que construye su propia cárcel, la hace tan resistente como este a su alcance presupuestal, como si fuera poco, condena a todos los miembros de su familia a pagar por las mismas culpas, el encierro se ha venido haciendo gradualmente para no generar sospechas, cada día se aíslan mas de la sociedad, construyendo burbujas persónales, volviendo al hombre indolente a la humanidad, hasta hacer daño por omisión de ayuda al que esta a lado.
Mi invitación es tumbar barrotes físicos y mentales que alejan a las personas de la realidad de los demás, cambiar el sentimiento indolente por el que esta a nuestro lado, es tanto el rencor en los corazones que se están peleando con aquellos que comparten la misma sangre, aquellos con los que cuando eran niños compartían todo hoy se han convertido hasta en enemigos a muerte, te invito a ser libre como las aves del cielo.

muy buena perspectiva, el mundo dia a dia se encierra en su propia burbuja de cristal, se hace esclavo de su propio invento.
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